Cómo contar el cuento Kamishibai “El Gato Sol” (con música)

Cómo contar el cuento Kamishibai “El Gato Sol” (con música)

¿Creéis que una narración Kamishibai consiste solo en pasar láminas y leer literalmente el texto? ¡Abrid vuestra mente, salid de vuestra zona de confort y disfrutad a lo grande contando “El Gato Sol”! ¿Preparados para sacarle el 3000% a vuestro cuento y a vuestras dotes escénicas? ¡Vamos!

Hoy os vamos a detallar cómo contar El Gato Sol, pero a nuestra manera. Una manera que suele terminar casi siempre en éxito. Pero eso no quiere decir que no haya otras tantas maneras de contarlo, ojo. Que cada maestrillo...¡tiene su librillo!

Muchos de los trucos que os vamos a contar para sacarle el mayor partido a este cuento, os servirán para todas las demás historias que queráis contar con vuestro Kamishibai (excepto el de las láminas específicas de este cuento, claro). Pero sí hay una parte de preparación, pruebas, etc... que son comunes a todos los cuentos.

Y ahora sin más rollos, ¡a por ello!

Antes de nada: leer, leer y leer.

Para contar este cuento Kamishibai, no es necesario que os aprendáis de memoria palabra por palabra (que es algo que al final ocurrirá por sí solo), pero sí es aconsejable que os hagáis con la historia como si la hubiéseis escrito vosotros. ¿Y eso cómo se consigue? ¡Pues leyendo! 

Cuantas más veces leamos El Gato Sol, más profundizaremos en la historia. Podríamos lanzarnos a narrar sin haberlo leído ni una sola vez, por supuesto. Pero no es muy recomendable: estaríamos dejando demasiadas cosas al azar y desaprovechando grandes oportunidades de “hacer nuestro” el cuento, que nos garantizan que la historia emocione y se comprenda.

De esta manera conseguiremos realmente transmitir el cuento como si fuese algo que nos ha pasado a nosotros, no como si fuéramos la voz de SIRI que nos da instrucciones.

Nosotros recomendamos mínimo tres lecturas, todas ellas sin utilizar todavía el Teatro Kamishibai PRO (A3).

  1. Primera lectura: sencilla y silenciosa.

Es una lectura para nosotros mismos, así que no usaremos aún nuestra voz. Cuanto más sencilla y centrada sea, más provecho le sacaremos. No es fácil, pero deberíamos intentar contener la imaginación al máximo. Básicamente esto quiere decir que, si nos encontramos pensando, juzgando o analizando lo que estamos leyendo, deberíamos parar para retomarlo más tarde. Nada de pensar en tonos, intenciones, público, mensaje... No es el momento. Esto es solo un primer acercamiento, sencillo y silencioso.

Si tenéis la versión Premium del cuento (con sugerencias de narración, música, marionetas recortables y mini-láminas para reforzar la comprensión lectora), centraos en leer exclusivamente el texto y obviad la sugerencias y los cambios de música por el momento.

  1. Segunda lectura: lapicero y voz.

Tened cerca un lapicero, porque ahora se trata de volver a leer El Gato Sol pero esta vez en voz alta. Vamos a detectar qué partes nos resultan más fluidas y en qué partes somos más torpes. ¡Ojo! Frenad todo impulso interpretativo. Todavía no tenemos público y es muy pronto para demostrar nada. Así que no se trata de leerlo con distintas voces, tonos, ritmos ni nada complejo. Es solo para escuchar las palabras del cuento con nuestra propia voz. ¡Nada de ponernos estupendos y nada de juzgarse!

Tan pronto como cometamos un fallo técnico (por ejemplo, que nos trabemos, que leamos mal una palabra, etc) haremos una pequeña cruz en el lugar del fallo. Prestaremos atención a estas marcas más adelante.

  1. Tercera lectura: relación texto-imagen.

Como sabéis, nuestros cuentos Kamishibai incorporan junto al texto la imagen que se está viendo en el teatro. En esta tercera lectura, nos vamos a centrar en cómo se relaciona el texto con la ilustración que verá nuestro público. Ahora sí, es el momento de que abramos la puerta de nuestra imaginación.

Realizaremos esta lectura en voz alta. En el momento en que se formule una imagen en nuestra mente, rápidamente comprobamos que existe en la ilustración. Si existe, la localizamos y ubicamos con respecto al espectador. Por ejemplo, empecemos con la lámina 02 del cuento:

Hace mucho tiempo, en un país muy lejano, existía una aldea pequeña y humilde, pero llena de gente buena y alegre.

Nos paramos porque a buen seguro que ya nos ha llegado alguna imagen. Observemos la ilustración y comparemos. ¿Qué vemos? ¿El país lejano? ¿La aldea pequeña y humilde? ¿La gente buena y alegre? Lo que se ve claramente es la aldea pequeña y humilde a la izquierda y una persona que respira plenitud a la derecha. Así que, pregunta: si tuviéramos que enfatizar una sola cosa de esa frase, ¿cuál sería? Bajo nuestro punto de vista, lo que sí ve el espectador. La aldea pequeña y humilde. A la gente no se la ve.

Continuamos así con el resto del cuento. Cuando detectemos que nos surge una imagen que no está en la ilustración, pensemos durante un momento: ¿sería realmente necesaria? O mejor aún, ¿esa frase que me ha disparado la imaginación tiene importancia para el resto del cuento? Os ponemos un ejemplo en esta misma lámina, la 02:

Enseñaba a los niños pequeños a sumar y a restar, y se decía que sabía todos los nombres de todas las cosas.

No, eso no aparece en la lámina. ¿Sería necesario verlo? Realmente no. Entonces, ¿es necesario contarlo? Sí, básicamente porque Voung-Quan ayudará a Tuc-Syn más adelante a encontrar el nombre apropiado para su gato. Por tanto, a nivel estrictamente narrativo, es importante dar a conocer que Voung-Quan es un sabio que ayuda y que sabe el nombre de todo.

Aprovechad el cambio de lámina para imaginaros cómo reaccionaría vuestro público al ver la nueva imagen, qué información visual contiene y cuándo la va explicando el texto (si es que la explica). Seguro que os van surgiendo ideas propias de cómo narrar la historia. Todavía es un poco pronto para fiarse de ellas, pero tampoco las rechacéis totalmente.

Si tenéis la versión Premium del cuento, leed las sugerencias de narración para vosotros mismos, comprendiéndolas pero sin seguirlas ni darles importantancia todavía.

Al terminar esta tercera lectura es muy probable que ya estéis mucho más familiarizados con el cuento que al principio.

Preparando el ensayo.

¿Os sentís preparados para contar el cuento con música delante de un público? Si no habéis respondido inmediatamente con un “sí” rotundo, es el momento de empezar a ensayar hasta estar seguros.

Elementos para la narración.

Para contar El Gato Sol con música, necesitaremos:

  • Teatro Kamishibai PRO (A3).
  • Las 13 láminas del cuento El Gato Sol.
  • El CD con la banda sonora (o acceso a Spotify, Apple Music, Amazon Music...).
  • Un reproductor de CDs. Si no tenéis reproductor de CD, os recomendamos un reproductor de mp3. Puede ser incluso vuestro teléfono móvil, ya que todas las pistas del CD las tenéis en la mayoría de plataformas de música digital como Spotify, Apple Music, Google Play, Amazon, Deezer…
  • Unos altavoces (recomendamos un altavoz bluetooth para no tener ningún tipo de cable).

En nuestra particular forma de contar este cuento, nosotros además utilizamos:

  • Dos marionetas recortables (incluidas en la versión Premium).
  • Los bigotes de Voung-Quan (los hacemos atando un hilo de lana negro a un palillo chino).
  • Una pipa de fumar (opcional).
  • Una tela para cubrir el Teatro Kamishibai.

La mesa.

Buscad una mesa estable y despejadla completamente. Debería ser lo suficientemente ancha como para que quepa el teatro con sus puertas laterales abiertas (mínimo 70cm). Probad también cuánto queréis abrir las puertas. Es cierto que si creáis un ángulo (es decir, si no las abrís completamente hasta su tope), estaréis “guiando” la atención de vuestro público hacia la ilustración. Si podéis elegir entre mesas de distintas alturas, escoged la más alta. No recomendamos contar el cuento sentados a menos que no nos quede más remedio. Parece una tontería, pero es muy probable que si nos sentamos, hagamos una “lectura dramatizada” muy impersonal y comodona. Estar de pie nos dará energía y permitirá que nos expresemos con mayor libertad.

Las láminas en orden.

Comprobamos que efectivamente las láminas están en orden. El número de la lámina es el que está en la esquina inferior derecha de la cara a todo color. Este paso es el más importante de todos, así que nunca os fiéis más que de vosotros mismos. Incluso si alguien os da las láminas ya ordenadas y os dice que lo ha comprobado mil veces.

Pasando las láminas.

El paso de las láminas es una de las acciones más características de la técnica del Kamishibai. Así que es importante que le dediquéis unos minutos a descubrir cuál es la mejor manera de hacerlo. No, no buscamos rapidez o virtuosismo, dado que eso ya pertenece más a la interpretación que a la técnica en sí misma. Por ahora descubramos cómo pasar la lámina apropiada casi sin mirar. Nosotros os recomendamos esta manera que rara vez falla:

  1. Juntad los dedos índice y corazón.

  2. Colocadlos entre el marco del teatro y la primera lámina, de manera que con las uñas toquéis la madera del teatro y con las yemas de los dedos el extremo de la lámina que está a la vista del público.

  3. Moved la mano horizontalmente hacia el exterior. La primera lámina debería haberse pegado a vuestros dedos.

  4. Si por alguna circunstancia veis que estáis sacando más de una lámina, usad vuestro dedo pulgar como tope.

Colocando la lámina de vuelta al teatro Kamishibai.

En la técnica del Kamishibai, una de las poquísimas cosas que no tiene significado por sí mismo es la colocación de la lámina en la parte de atrás del teatro. Más que nada porque es algo estrictamente técnico que no se realiza a la vista del espectador. Así que, cuanto más ágil, rápido y limpio sea este gesto, más concentraremos la atención en lo realmente importante.

Nuestro Teatro Kamishibai PRO (A3) está específicamente diseñado para facilitaros al máximo la colocación de la lámina en la parte de atrás. No recomendamos colocar la lámina de la misma manera en la que la habéis sacado, es decir, deslizándola de vuelta. Requiere mucha atención y precisión, y no siempre sale como nos gustaría. En su lugar, recomendamos esta sencilla técnica que es infalible:

  1. Introducid todo el borde inferior de la lámina en la ranura de la base del teatro.
  2. Doblad la parte superior de la lámina con el pulgar hasta que entre totalmente en la ranura superior.

¡Menos de un segundo!

Cuanto más practiquéis estos dos gestos (el de deslizar la lámina y el de colocarla de vuelta al teatro), más libertad tendréis en vuestra narración.

Orquesta afinada.

Comprobad que el sonido funciona correctamente. Probad cosas técnicas como cuánto tarda vuestro reproductor en cambiar de pista, dónde se baja el volumen, cómo se pausaría la música, si la pantalla se bloquea automáticamente pasados unos segundos, si la pantalla tiene poco brillo, cuánta batería tiene, cuánto dura con la batería cargada, etc. Detectad aquello que se os “atasca”. Por ejemplo, si os resulta complicado subir y bajar el volumen, o si la forma de cambiar de pista es complicada, quizá sea necesario buscar otro reproductor. Son dos acciones que vais a realizar con frecuencia, así que mejor ponerse las cosas fáciles.

Preparados, listos… ¡organización!

Ahora es el momento de dejarlo todo listo para comenzar nuestra narración. Para ello, cerrad las tres puertas del teatro, aseguraos que las 13 láminas están en orden, y colocadlas dentro del teatro. Tened todo listo también a nivel sonoro, de manera que cuando pulséis “Play” se reproduzca el Track 1 desde el principio.

Ensayo… ¡error!

Vamos a empezar a ensayar con la mejor de las actitudes: dando la bienvenida a todas dificultades que nos podemos encontrar. Si no os encontráis con ninguna… desconfiad.

Os recomendamos empezar ensayando lo estrictamente técnico y poco a poco ir incorporando vuestro toque personal. ¿Por qué? Porque cuanto más dominéis la técnica del cuento, más libres os sentiréis durante la narración.

El primer salto mortal (con red, ¡eh!).

¿Preparados para la primera narración de El Gato Sol sin público? ¿Sí? ¡Estupendo! Pero hagámoslo primero con red de seguridad: de manera “técnica”.

Aunque narraremos el cuento desde el principio hasta el final, lo haremos, como decíamos, de manera “técnica”, es decir, sin buscar intenciones, ni cambios de ritmo, ni voces, ni nada que tenga que ver con nuestra interpretación. Es simplemente recorrer toda la secuencia de acciones, comprobando si es la más acertada para nosotros.

Por ejemplo, tal y como se nos indica en la versión Premium del cuento, empezamos reproduciendo el Track 1. Después abrimos el Kamishibai despacio. Después hablamos “Este cuento se ha narrado durante generaciones en Vietnam. Espero que os guste”. Después cambiamos al Track 2. Y por último pasamos la lámina despacio.

Ni que decir tiene que esto que os proponemos se puede hacer a vuestra manera (por ejemplo, extendiendo el texto de presentación (“¿sabéis dónde está Vietnam?” u “¿os imagináis que pasaría si alguien os llamase por un nombre distinto al vuestro?”) y manteniendo el teatro cerrado para abrirlo ya una vez que hayamos cambiado al Track 2 y pasado a la lámina 02.

Lo importante ahora es que empecéis ya a tomar estas decisiones y las apuntéis si es necesario.

¡Genial! Ya estamos empezando a hacer el cuento un poquito más nuestro.

Otro ensayo técnico (sí, otra vez).

Seguro que ya estamos deseando explayarnos en nuestra narración, utilizando voces distintas, incorporando las marionetas recortables que acompañan a la versión Premium, etc.

¡Un momento! Realizad un último ensayo técnico con el mínimo de fallos.

Comprobad el volumen de vuestra voz con respecto a la música, registrando cuántas veces habéis tenido que bajar o subir el volumen en mitad de vuestra narración. Cada vez que ocurra, consideradlo como un fallo técnico que deberíais evitar.

¿Os habéis equivocado al pronunciar alguna palabra o en algún párrafo? Si coincide que tiene una marca a lápiz herencia de nuestra segunda lectura, no lo dudéis: necesitáis encontrar otras palabras (más cercanas a vosotros) que cuenten lo mismo. Tranquilidad, Julián Fuentes, el autor, no va a deciros nada, ¡al contrario!

¿Tenéis problemas al pasar una lámina de una manera en concreto? Probad a hacerlo de otra manera más fácil, pero, cuidado, que no sea por comodidad. Encontrad una manera más sencilla sin desvirtuar el sentido que tenía la forma en la que queríais pasarla.

El festival de las decisiones.

Ya habéis realizado dos ensayos técnicos, así que lo siguiente que deberíamos plantearnos es la dramaturgia del cuento. ¿Perdón? ¿Y eso qué quiere decir? Lo podemos resumir en dos palabras: tomar decisiones.

Os vamos a contar cómo se hace esto de manera práctica. Esta sería nuestra dramaturgia de El Gato Sol por láminas:

Cómo contar El Gato Sol con música (a nuestra manera).

Lámina 01:

  • Comenzamos con el Teatro Kamishibai PRO (A3) cerrado y sobre una mesa cubierta con una tela, preferiblemente negra. El butai estaría oculto por una tela, a ser posible de un único color, distinto a la tela que cubre la mesa.
  • Reproducimos el Track 1. Aprovechamos los golpes musicales para retirar la tela que cubre el teatro, casi de forma mágica. La doblamos y la ocultamos de la vista del espectador.
  • Cuando el asombro y la curiosidad bajen de intensidad, realizamos varias preguntas a nuestro público:

“¿Alguna vez os habéis preguntado por qué os llamáis como os llamáis? ¿Y qué ocurriría si alguien os cambiase el nombre?”

Escuchad las respuestas, si la hubiese, y continuad.

“El cuento que vamos a escuchar nos ayudará a responder a esas preguntas. Es un cuento tradicional de Vietnam, un país de Asia, que se ha narrado durante generaciones y generaciones, de abuelos a nietos, de padres a hijos. Bienvenidos al cuento de El Gato Sol para el Kamishibai.”

  • Reproducimos el Track 2.
  • Pasamos la lámina ágilmente.

Lámina 02:

  • Abrimos el Teatro Kamishibai lentamente, primero la puerta superior y luego las laterales, estas dos a ser posible a la vez.
  • Comenzamos la narración con un ritmo de narración normal, tranquilo pero no lento. Esta es la presentación de Voung-Quan, no de nuestras virtudes como gaito kamishibaiya. Así que os aconsejamos huir de los estereotipos del cuentacuentos que habla a los niños como si no entendieran nada de nada. Tipo “Hace muuuuuucho tiempo, en un país muuuuuy lejano…”. Las palabras que lleven más vocales de la cuenta son palabras enfatizadas. Si enfatizamos es porque consideramos que lo que estamos contando es importante. Pero hay que jerarquizar: ni todo es igual de importante ni enfatizar todo garantiza una mejor comprensión y disfrute. En esta presentación de Voung-Quan, lo verdaderamente importante es que se comprenda que es un sabio respetado en la aldea y que sabe el nombre de todas las cosas. La música os ayuda a ambientar la narración, no es necesario ilustrarla con vuestras vocales más de la cuenta.
  • Al llegar al final, reproducimos el Track 3.
  • Pasamos la lámina en tres pasos, siguiendo los golpes de la música. Es decir, deslizamos la lámina un poco (con lo que mostraremos al zorro), después mostramos a Tuc-Syn y por último colocamos la lámina en la parte de atrás del teatro.

Lámina 03:

  • La sugerencia de narración nos invita a que narremos de manera “animada, tono alegre”. Está muy en la línea del sonido del pájaro que escuchamos.
  • Deberíamos comenzar la narración mientras colocamos la lámina en la parte de atrás del butai. Es preferible no esperar a tener la lámina bien colocadita. Si por cualquier casual tenemos dificultades al colocarla, nadie se dará cuenta si ya hemos empezado la narración.
  • Procurad que cuando digáis “...para poder escuchar así el canto de los pájaros” se esté escuchando al alegre pájaro que tiene en su dedo. Todo está calculado para que así sea. Si os quedáis sin música, quizá estéis alargando demasiado vuestra narración. Pensad si es necesario y por qué, o si en realidad estáis enfatizando todo más de la cuenta.
  • Al llegar al final, reproducimos el Track 4.
  • Pasamos la lámina con un ligero balanceo, creando un poco de misterio.

Lámina 04:

  • Tal y como nos indica la sugerencia de narración, hablar bajito creando misterio nos ayudará potenciar el clima nocturno que ya estamos creando con el sonido.
  • Crear este clima es importante no ya solo porque hace nuestra narración más interesante al ser más rica en matices, sino porque ayuda notablemente a la comprensión de todo el relato. En este momento surge el primer gran evento del cuento, y es el origen de todo el conflicto que vendrá después: el comienzo de una gran amistad.
  • Como comprobaréis, a nivel sonoro no hay música como en las láminas anteriores, solo el sonido de unos grillos y algún leve zumbido. Esto es así para ayudaros a crear mejor esa atmósfera perdida y misteriosa.
  • Al llegar al final, reproducimos el Track 5. Pasamos la lámina ágilmente, para ayudarnos a salir de ese clima que habíamos creado.

Lámina 05:

  • Deberíamos comenzar la narración tan pronto como nos sea posible, incluso si aún no hemos terminado de pasar completamente la lámina. Para esto, os recomendamos que os aprendáis la primera frase de memoria: “Así, el gato se quedó a vivir con Thuc”. De esta manera, saldremos de aquel clima misterioso y nocturno y daremos a entender que ya ha pasado algún tiempo, algo que se ve claramente por el tamaño que tiene ahora Gato.
  • La música es ahora una melodía suave, sencilla, ejecutada por un único instrumento, que suena sobre unos pájaros de fondo. Ojo, no os dejéis contagiar por ella. La idea es que cree un clima acogedor, pero muy sencillo, sin grandes complicaciones. Dejad que sea la música la que exprese esto, no vosotros. Centraos más bien en contar lo bien que se lo pasaban juntos y todo lo que compartían.
  • Llegamos ahora a la reflexión de Thuc. Es la primera vez que vamos a dar voz a un personaje que no somos nosotros mismos. Conviene elegir una voz característica, que se diferencie un poco de nuestra voz como narradores y que sea fácil de mantener y recordar.
  • Deberíamos realizar la reflexión sin música. Si todo va bien, justo en este momento, se habrá creado un silencio. Tiene dos propósitos: por un lado, nos ayuda enormemente a contrastar con esa sensación de sencillez que nos estaba creando la música y por otro, nos refuerza la idea del ensimismamiento de Thuc. Esta reflexión es el origen de todas las complicaciones, así que cuanto más sesuda sea, mejor se comprenderá todo lo que está por venir.
  • Al llegar al final, reproducimos el Track 6.
  • Pasamos la lámina ágilmente.

Lámina 06:

  • Como en la lámina anterior, deberíamos comenzar la narración tan pronto como sea posible.
  • Esta parte nos gusta verla como un viaje. Por eso la música tiene ese carácter dinámico y ambulante, a la vez que mantiene su estilo vietnamita. Está pensada para reforzar la decisión de Thuc. Ahora bien, la música tiene un ligero toque melancólico a propósito. No pretende enfatizar el hecho de que Thuc haya dado con la solución a sus problemas y se embarque en un fantástico viaje, más que nada porque eso no es cierto. Da a entender que en realidad está caminando hacia un lugar donde tendrá que reflexionar sobre todo lo que cree en este momento.
  • Si queréis podéis improvisar algo de vuestra cosecha en relación al viaje. A nosotros en esta parte nos gusta romper todas las reglas de las dos dimensiones y caminar con los dedos índice y corazón por encima del teatro, mientras describimos animales típicos de Vietnam con los que se cruzan Thuc y Gato. La música dura un poco más de la cuenta precisamente para que, si queréis, aportéis algo que haga vuestra narración única.
  • En la versión Premium tenéis además una marioneta recortable de Thuc y Gato. En lugar de vuestros dos dedos caminando sobre el teatro, podéis usarla con el mismo propósito: romper con las dos dimensiones del teatro. Podría aparecer por sorpresa, justo antes de: “Thuc llegó con Gato montado su hombro, como siempre”.
  • Voung-Quan hace su primera aparición como antagonista en esta lámina. Sin embargo, todavía no le vemos en el teatro. ¿Qué podemos hacer? Además de encontrar distintas voces para los distintos personajes, a nosotros nos gusta emplear muchos más recursos para caracterizarlos. ¡Stop! Antes de que corráis a por un maletín de maquillaje, os contamos de qué manera diferenciamos nosotros a Thuc de Voung-Quan: cuando hablamos como Thuc siempre lo hacemos a la vista del público, pero cuando hablamos como Voung-Quan, nos ocultamos totalmente detrás del teatro, mostrando sólo nuestra mano, que se mueve como la haría la mano de Voung-Quan al hablar. Thuc quedará así retratado como un joven ágil e intrépido, y Voung-Quan como un sabio respetado y un poco enigmático. Fácil y efectivo, ¿eh?
  • Si vamos a usar la marioneta recortable de Gato a hombros de Thuc y nos gusta la idea de que lo único que veamos de Voung-Quan sea su mano, entonces no deberíamos dudarlo: ocultos detrás del teatro y con la marioneta a vista del espectador, acariciemos a Gato afectuosamente, tal y como lo estaríamos narrando.
  • Al terminar, reproducimos el Track 7. Si vuestro Voung-Quan es únicamente una mano, permaneced ocultos detrás del teatro.
  • Esta pista son solo tres golpes de crótalos. Utilizadlos para hacer que los elementos vayan desapareciendo uno a uno: primer golpe, desaparece la marioneta; segundo golpe, se desliza un poco la lámina; tercer golpe, pasamos completamente a la lámina siguiente.

Lámina 07:

  • Deberíais encontrar una voz para Voung-Quan que nos sugiera sabiduría, simpatía y humildad.
  • Como os decíamos en la lámina anterior, cuando hablamos como el sabio nos ocultamos completamente detrás del teatro y únicamente mostramos la mano derecha, la cual movemos al unísono de la intervenciones de Voung-Quan.
  • Para hablar como Thuc-Syn, ocultamos la mano y salimos completamente de detrás del teatro con un salto. Recuperamos la voz que habíamos elegido para él.
  • De la misma manera, nos ocultamos cuando vayamos a hablar como Voung-Quan. Si además os podéis hacer con una pipa, éste sería el momento de sacarla.
  • Al terminar, reproducimos el Track 8.
  • Ocultamos nuestra mano con la pipa y pasamos la lámina ágilmente.

Lámina 08:

  • Procurad salir de detrás del teatro lo más rápido posible, al tiempo que decís “Sol”.
  • Como os podéis imaginar, en la réplica de Voung-Quan deberíamos desaparecer y sacar nuestra mano con la pipa. Si la pipa os estorba mucho o hace que los cambios entre personajes no sean fluidos, prescindid totalmente de ella.
  • El sonido y la música van a jugar de ahora en adelante dos papeles distintos: por un lado, el del contrapunto cómico. Siempre escucharemos primero a Gato (maullando, ronroneando, quejándose…). Por otro lado, todas las músicas serán la misma melodía versionada de maneras diferentes, para dar a entender que, por mucho que se “disfrace” la música, en realidad se trata de la misma melodía. Tal y como ocurre con los distintos nombres que Thuc quiere poner a Gato.
  • Al terminar, reproducimos el Track 9.
  • Pasamos la lámina rápidamente después de escuchar el pequeño maullido.

Lámina 09:

  • Es una lámina muy similar a la anterior, por lo que deberíais seguir su misma secuencia: a la vista cuando habla Thuc, ocultos detrás del teatro mostrando una mano cuando hable Voung-Quan.
  • Al terminar, reproducimos el Track 10.
  • Pasamos la lámina rápidamente después de escuchar el maullido de Gato.

Lámina 10:

  • El comienzo de esta lámina sería igual que la anterior: mostrándonos como Thuc cuando le pone el nombre de “Viento” a Gato.
  • Deberíamos tener bien localizada la marioneta recortable de Gato. Si es así, ¡a esconderse una vez más!
  • La marioneta de Gato debería aparecer junto con “A todo esto, gato jugueteaba con Voung-Quan…”. Lo que solemos hacer es sujetar la marioneta con una mano y con la otra (la mano de Voung-Quan) hacer un pequeño juego con Gato. Procurad que sea Gato quien juegue con la mano de Voung-Quan y no a la inversa. Con un par de sencillos contactos debería ser suficiente.
  • Al terminar, escondemos la mano de Voung-Quan y reproducimos el Track 11 con la marioneta a la vista.
  • Ocultamos la marioneta con el maullido.
  • Pasamos la lámina ágilmente, con el golpe del gong.

Lámina 11:

  • Seguimos el mismo esquema que en las láminas anteriores: mostrándonos cuando hable Thuc y ocultándonos cuando hable Voung-Quan.
  • Al terminar, reproducimos el Track 12.
  • Pasamos la lámina balanceándola, al ritmo de la música.

Lámina 12:

  • ¡Lo habéis adivinado! Seguimos mostrándonos cuando hablemos como Thuc y despareciendo cuando quien hable sea el sabio Voung-Quan.
  • Esta lámina termina con el narrador diciendo: “Thuc pensó un momento y dijo:”. Esta frase deberíamos decirla de pie, a vista del público.
  • Al terminar, reproducimos el Track 13.
  • Pasamos la lámina lentamente.

Lámina 13:

  • Ya estamos de pie, así que ya somos Thuc Syn ;)
  • Ahora que Thuc Syn ha dado con el nombre apropiado para su gato, es el momento de mostrar la cara de Voung-Quan. Tened bien a mano el palillo con el hilo de lana negro, es decir, los bigotes del sabio. Quizá lo mejor es que la primera frase suya (“Cierto, joven Thuc”) la digáis como el resto, ocultos tras el teatro. Así podéis agarrar tranquilamente el palillo y sujertarlo de manera que parezcan vuestros bigotes. Una vez que estéis listos (no os demoréis mucho) salid lentamente mientras contáis a Thuc que efectivamente Gato era el mejor nombre para Gato. Toda esta reflexión final podéis hacerla acariciándoos los bigotes, les encanta.
  • La última reflexión es importante que la hagáis mirándoles a los ojos y tranquilos, sin abandonar el personaje pero sin realizar acciones que despisten.
  • A nosotros nos gusta terminar quitándonos el bigote y con un “Y este ha sido el cuento de El Gato Sol para el Kamishibai” mientras cerramos las puertas del teatro.

¡A disfrutar!

Nada de esto tiene sentido si no le contáis el cuento a alguien. Así que, ahora que ya sabéis una de las múltiples maneras que hay de contar El Gato Sol, es hora de organizar una sesión con público y comprobar qué ocurre. ¿Os abuchearán? ¿Os tirarán tomates? ¿Os dirán aquello de “me aburro” o “no he entendido nada”? Lo dudamos mucho. Pero mucho, mucho, mucho.

¿Contáis el cuento de El Gato Sol de manera diferente? Compartidlo con el resto de gaitos kamishibaiya dejando un comentario más abajo, ¡estamos deseando descubrir vuestra versión! Y si habéis encontrado algo de valor en este artículo no olvidéis compartirlo y Me-gusta-earlo: nada nos motiva más para seguir difundiendo nuestra pasión por el Kamishibai.

¡Hasta nuestro próximo artículo!

Publicado el 26/10/2017 Home, Kamishibai PRO (A3), Talleres Kamishibai 0 1116

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